Maui sirve un tradicional Domingo de vermut y potaje en el Teatro Flamenco
- Antonio Pérez Muñoz

- 4 dic 2024
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 11 dic 2024
La de Utrera se ha ganado el corazón de la gente con un talento y carisma que le han permitido inaugurar la séptima temporada de su show
. Parada de Metro: Callao

Desde Callao, un delicioso aroma llama la atención; parece provenir de la calle del pez, a escasos cinco minutos a pie. Entre risas, se oye a alguien cantar a lo lejos canciones con lo que parece acento andaluz. Maui de Utrera está celebrando su tradicional espectáculo de Domingo de vermut y potaje nutriendo a un colmado patio de butacas con su humor, su amor, su música y, por supuesto, su potaje. La andaluza ha traído directo desde su tierra natal una tradición que la acompaña desde niña y ha hecho partícipe a todo aquel que se ha querido sumar a su historia.
Nada más entrar al Teatro Flamenco un amable equipo de camareros ha invitado a los espectadores del show a servirse un vermut con el que entonarse para disfrutar del show que está por comenzar. Tras tomar asiento y en lo que se terminaba el vermut la gente el show ha comenzado con una Maui paseándose por el patio de butacas, saludando a los asistentes e introduciéndoles en su historia desde el primer momento.
El espectáculo es casero y sencillo, folclórico y tradicional. Dos palmeros, un guitarrista y la voz de Maui rodean una olla a la que la ‘cantactriz’ va añadiendo ingredientes mientras narra y canta sus amores, reflexiones y vivencias. Con esta actuación revive un recuerdo suyo de chiquitita, pues en su comunidad de vecinos se hacía todos los domingos un potaje comunitario para dar de comer a la gente; cada quien ponía un ingrediente y de ahí salía el célebre potaje. Por eso este espectáculo es más que una simple cocina, una banal receta o un teatrillo más. En este show hay magia, hay historia, hay emoción; hay vida.

El potaje de hoy ha sido especial, de la misma forma que todos los demás potajes han tenido sus particularidades. En el caso del de hoy, Maru Candel, compañera de profesión y amiga de Maui, se ha encargado de traer varios ingredientes especiales a la cocina para divertir al público de la mejor manera que sabe: con humor, y con amor; con sus chistes, y con su voz. Con esto, Maui y Maru han sido un dúo cómico imbatible que han tenido al público atento y con la respiración alterada de tanto reír durante todo el tiempo que han compartido escenario. Maru ha estado magnética y además ha interactuado con los espectadores de una manera que, según ha confesado Maui, no había visto hasta entonces.
Al final de la sesión se ha servido una tapa de potaje para llenarse con el calor del cariño de Maui. Asistir a un Domingo de vermut y potaje es un imprescindible en Madrid. En un mundo globalizado en el que las historias cada vez son más superficiales, repetidas e importadas, conviene recordar y atender a aquellas que tienen raíz, corazón. Hay historias sobre las que vale la pena poner el foco, y esta es una entre ellas que sin duda lo merece.

Antonio Pérez Muñoz



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