
En la plaza de Antón Martín, entre el barrio de Las Letras y el de Lavapiés, se encuentra una estatua de gran valor para la democracia por el suceso al que rinde homenaje y por lo que este supuso para la política española. Se trata de "El Abrazo", una adaptación escultórica del cuadro homónimo realizado por Juan Genovés, inaugurada el 10 de junio de 2003. Está realizada en bronce y representa un abrazo que simboliza la reconciliación de los españoles (idea original del cuadro homónimo), así como la unidad y el apoyo en la lucha por la democracia. Este monumento sirve como homenaje y recuerdo a las víctimas de la matanza de Atocha de 1977.
La Matanza de Atocha tuvo lugar la noche del 24 de enero de 1977 en pleno centro de la ciudad, casi una hora antes de medianoche, cuando un comando de extrema derecha irrumpió en el despacho de abogados laboralistas de Comisiones Obreras, situado en la calle Atocha, 55, en Madrid. Los ultraderechistas tenían como objetivo atentar contra el líder comunista Joaquín Navarro Fernández, pero al no encontrarle, decidieron disparar a todos los presentes, acabando con la vida de cinco personas y dejando a cuatro gravemente heridas. Las víctimas mortales fueron Enrique Valdelvira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz y Francisco Javier Sauquillo (abogados laboralistas); Ángel Rodríguez Leal (administrativo); Serafín Holgado (estudiante de Derecho); y las heridas Miguel Sarabia Gil, Alejandro Ruiz-Huerta Carbonell, Luis Ramos Pardo y Lola González Ruiz. Doña Manuela Carmena, quien fue alcaldesa de esta ciudad entre 2015 y 2019 se salvó del atentado por un cambio puntual en el despacho que la hizo tener que desplazarse a otro bufete.
Este evento trágico impactó de gran manera en la sociedad española y se convirtió en un símbolo de la lucha por la democracia durante la Transición Española. Aquella demostración de fuerza tan contraria al espíritu democrático que supuso el asesinato de los abogados laboralistas provocó una gran indignación y movilización social. Casi cien mil personas asistieron al funeral de las víctimas, haciendo de este una de las manifestaciones más grandes de la época, que además transcurrió sin en paz y sin incidentes. El atentado también se considera un punto de inflexión que junto con cierta presión social y política permitió el fomento de la convivencia política dando lugar a la legalización del PCE (Partido Comunista de España) el 9 de abril de 1977 como consecuencia.
Es importante recordar que la normalidad democrática, la convivencia política y la libertad ideológica han sido conseguidos gracias al esfuerzo, la dedicación, y hasta con las vidas de muchas personas que nos preceden. Pasar por la plaza de Antón Martín y encontrarse con este “Abrazo” es importante para no olvidar los estragos que la sociedad española ha sufrido por culpa de la polarización y la violencia. Ahora conoces este recuerdo del espíritu democrático, que en ocasiones pasa desapercibido por no conocer su historia o mensaje. Si subes desde Atocha hasta Sol no olvides detenerte a observarlo.
Antonio Pérez Muñoz
